La habitación que reservé daba a la calle y no pude dormir por el ruido. Aunque no es una calle muy transitada de noche, todo se escuchaba, le hace falta aislante de ruido. La habitación en general bien, amplia, limpia. El jabón de la regadera no sé si era del hotel o si lo dejó un huésped previo, pero era de barra y se veía sucio, como sugerencia proveer de productos líquidos en botellas rellenables (había una botella pequeñita pero no decía si era shampoo o jabón líquido). La ubicación excelente, es muy fácil caminar por toda la zona (Roma, condesa, reforma), el personal amable. Me volvería a quedar si hubiera habitaciones aisladas de ruido. En todo caso, llevar buenos tapones de oído y antifaz (las cortinas no bloqueaban la luz mercurial por completo, también el detector de humo tiene luz).